Lima, Perú.– Una delegación de la Federación Indígena Achuar del Alto Pastaza (FIAAP), base de la Federación de la Nacionalidad Achuar del Perú (FENAP), sostuvo una serie de reuniones con entidades del Estado para alertar sobre la presencia de peces con restos de petróleo en su organismo en la cuenca del río Pastaza, en el distrito de Andoas, provincia Datem del Marañón en Loreto.
En octubre del 2024 un derrame de crudo de petróleo ocurrido en el kilómetro 11 del Ramal norte del Oleoducto Norperuano le cambió la vida a las comunidades Achuar del Alto río Pastaza. Una contratista de Petroperu estaba realizando ejercicios de presurización en la zona, lo que ocasionó que el ducto se rompiera. En esa parte el ducto se halla en el lecho del río Pastaza ocasionando que el crudo vertido se expandiera de manera rápida en su principal fuente de agua que sustenta la vida y alimenta a las comunidades.

Durante los encuentros con representantes del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), Petroperú y el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), la delegación Achuar expuso su preocupación por la persistente contaminación en fuentes de agua y compartieron un video en el que se observan peces en cuyo interior hay manchas negras. Su principal reclamo es la deficiente remediación realizada tras el derrame causado por Petroperu.
De acuerdo a diferentes monitoreos del agua superficial, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) en el alto Pastaza reporta que existen niveles de metales pesados que superan los estándares de calidad de agua (ECA Agua) y presencia de hidrocarburos totales que se encuentran en el máximo nivel, generando un peligro para las personas de las comunidades que la consumen. Sin embargo, representantes de OEFA indicaron que en su monitoreo realizado en julio del 2025 no observaron presencia de hidrocarburos en el agua. Además, indicaron que el Perú no cuenta con estándares de calidad ambiental (ECA) para sedimentos, por lo que se recurre a normativa internacional.
Los representantes achuar del Alto Pastaza reiteraron que en sus comunidades existen una red de cochas que en época de lluvias se comunican con el río Pastaza, por lo que solicitaron una intervención conjunta entre OEFA, ANA y SANIPES, cuya visita podría concretarse recién en uno o dos meses.
Por su parte, una representante de Petroperú, sostuvo que la presencia de metales pesados como plomo y cromo identificados en los monitoreos de la ANA en el río Pastaza no estaría vinculada a los hidrocarburos. Esta afirmación fue cuestionada por los representantes indígenas, quienes exigieron acceder a la información técnica que sustenta dichas conclusiones.


Asimismo, en la reunión con Petroperu se reiteró que el consumo de agua del río no es seguro, trasladando la responsabilidad de garantizar la dotación de agua apta al Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento. Esta postura fue criticada por la delegación achuar, al no considerar las condiciones reales de acceso a agua segura ni la dependencia directa de las comunidades respecto a sus fuentes naturales.
En el ámbito de salud y sobre el fallecimiento de menores de edad ocurrida en el 2025, las autoridades recordaron que la Gerencia Regional de Salud (GERESA) informó que las muertes registradas en la zona responderían a enfermedades endémicas, lo cual forma parte del sustento para concluir la declaratoria de emergencia ambiental en la zona.
“Si no hay contaminación, ¿por qué seguimos encontrando peces afectados y personas enfermas?”, cuestionó Jacob Espinar, Presidente de la FIAAP, quien reiteró la urgencia de instalar una mesa multisectorial que permita abordar de manera integral la situación. Hasta la fecha, este pedido no ha sido atendido.
Entre las principales demandas, la delegación exige la realización de análisis para evaluar la presencia de metales pesados en la población, el acceso a los resultados de monitoreos ambientales, y la implementación de mecanismos de vigilancia con participación de las comunidades. También advirtieron que, de no obtener respuestas concretas, evaluarán nuevas medidas de presión.
La delegación achuar concluyó su viaje a Lima sin compromisos claros por parte del Estado, en un contexto donde la contaminación continúa afectando sus territorios, su alimentación y su salud. Sin respuestas efectivas para frenar la afectación en salud que cada vez afecta más sus vidas y ecosistemas.