Por Bryan Ludeña
Hoy en el Día de la Resistencia Indígena, pondremos sobre la mesa las construcciones para el futuro que se están creando desde los territorios. Porque resistir también se expresa en la siembra de alimentos propios, la transmisión de una lengua, la organización comunitaria y las decisiones colectivas que permiten cuidar el bosque y los ríos.
Desde nuestra Alianza, esta fecha nos convoca a reconocer y fortalecer esas capacidades. Frente a las presiones que amenazan la continuidad de la vida en la Amazonía, los pueblos indígenas sostienen propuestas que vinculan el bienestar de sus comunidades con la protección de la naturaleza.
Cuencas Sagradas: una visión compartida entre Ecuador y Perú

La biorregión de las Cuencas Sagradas abarca más de 35 millones de hectáreas de bosque amazónico de Ecuador y Perú, y es el hogar de más de 30 pueblos y nacionalidades indígenas. En este territorio, nuestra Alianza articula organizaciones indígenas y de la sociedad civil alrededor de una visión común de protección y bienestar.
Articular con un enfoque biorregional que traspasa fronteras significa comprender las relaciones entre los bosques, las cuencas de agua y la relación de los pueblos indígenas con el territorio más allá de las limitaciones entre países. También implica construir una agenda compartida que respete la diversidad de cada pueblo y sus prioridades.
Fortalecer los gobiernos propios para cuidar la Amazonía

La gobernanza indígena permite organizar la vida colectiva, establecer prioridades y conducir la protección territorial desde las instituciones de cada pueblo. Reconocerla implica respetar a sus autoridades, sus asambleas y sus mecanismos de decisión.
Como parte de su trabajo, la Alianza acompaña asambleas, procesos de planificación y el trabajo de los Gobiernos Territoriales Autónomos en Perú, así como de Federaciones y otras organizaciones indígenas. Estas acciones contribuyen a fortalecer agendas propias de protección territorial y las estructuras organizativas que las sostienen. Y en este camino, la cooperación entre los pueblos indígenas se fortalece cada vez más.
Zonas de Vida: una propuesta desde la autodeterminación
Desde nuestra Alianza, esta propuesta conecta la protección territorial con la soberanía alimentaria, los conocimientos indígenas y las economías compatibles con el bosque. También plantea movilizar financiamiento hacia soluciones desarrolladas y gobernadas desde los territorios.
Así, la resistencia indígena abre caminos para el futuro: comunidades con mayor autonomía, conocimientos que permanecen vivos y alternativas económicas que contribuyen al bienestar sin comprometer la continuidad de sus territorios.
Defender los territorios, proteger la vida y respetar los gobiernos propios
Este 12 de octubre, desde la Alianza Cuencas Sagradas Amazónicas hacemos un llamado a los Estados, la cooperación internacional y la sociedad a respaldar las soluciones que los pueblos indígenas construyen desde sus territorios.
Ese compromiso debe traducirse en acciones: fortalecer las iniciativas comunitarias, facilitar recursos para sus planes de vida y respetar las decisiones de sus autoridades e instituciones propias.
Defender los territorios es proteger la vida en la Amazonía.
Hacerlo exige, ante todo, respetar los gobiernos propios y la capacidad de los pueblos indígenas para decidir su futuro. Allí también vive la resistencia: en la organización, el conocimiento y la voluntad colectiva de mantener una Amazonía viva para las generaciones presentes y futuras.