Por Karla Maass
Del 19 al 30 de octubre, Ereván, Armenia, acoge la 17.ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP17), que reúne a gobiernos, pueblos indígenas, organizaciones de la sociedad civil y otros actores en un momento decisivo para el futuro de la biodiversidad mundial. A solo cuatro años del plazo establecido para cumplir las metas del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, el reciente informe State of Biodiversity Action advierte que, pese a los avances en los compromisos nacionales, menos de la mitad de las metas evaluadas avanzan al ritmo necesario para alcanzarlas en 2030. En este contexto, la COP17 realizará la primera revisión global de los progresos en la implementación del Marco Mundial y abordará discusiones fundamentales sobre el financiamiento de la biodiversidad, la implementación del Fondo Cali y la consolidación del nuevo Órgano Subsidiario sobre el Artículo 8(j), dedicado a los pueblos indígenas y comunidades locales. La conferencia pondrá a prueba la voluntad política de los gobiernos para traducir los compromisos en acciones y mecanismos que permitan canalizar recursos y emprender acciones concretas que permitan detener y revertir la pérdida de biodiversidad.
La COP17 representa una oportunidad para fortalecer el reconocimiento de los pueblos indígenas como actores fundamentales en la conservación de la biodiversidad y en la implementación de los compromisos globales. Seguiremos con especial interés cómo la revisión del Marco Mundial incorpora las contribuciones, conocimientos y experiencias de los territorios indígenas; la posible aprobación de orientaciones voluntarias dirigidas a los gobiernos para fortalecer los marcos nacionales de conservación, restauración y gobernanza territorial en el marco del 8J; y las negociaciones sobre financiamiento, particularmente la operacionalización del Fondo Cali y las directrices para que los fondos indígenas puedan acceder de forma directa a dichos recursos.
La biodiversidad en un mundo fragmentado
Esta conferencia se desarrolla en un escenario internacional marcado por una creciente fragmentación política, conflictos armados y debilitamiento de la cooperación multilateral. En un contexto de tensiones geopolíticas, retrocesos democráticos y crecientes dificultades para alcanzar acuerdos internacionales, la COP17 adquiere una relevancia que trasciende la agenda ambiental: pone a prueba la capacidad de los Estados para construir respuestas colectivas frente a desafíos que ningún país puede resolver por sí solo.
La protección de la biodiversidad es uno de esos desafíos, estrechamente vinculado con la estabilidad económica, el bienestar de las sociedades y la continuidad de los sistemas que sostienen la vida. El reciente informe de IPBES advierte que la pérdida de biodiversidad representa un riesgo sistémico para la economía mundial y la estabilidad financiera. Según el informe, en 2023 los flujos financieros con impactos negativos sobre la naturaleza alcanzaron los USD 7,3 billones, frente a los apenas 220.000 millones destinados a su conservación y restauración.
En un mundo profundamente interdependiente, fortalecer la Convención sobre la Diversidad Biológica también significa defender la cooperación internacional y la posibilidad de construir un futuro compartido, basado en la responsabilidad colectiva, la justicia y el reconocimiento de la diversidad de conocimientos, culturas y formas de gobernanza.
De los acuerdos globales a los territorios

Fotografía: Bill Salazar
Para la Alianza Cuencas Sagradas, la conservación de la biodiversidad no puede entenderse al margen de los pueblos indígenas, sus derechos y sus sistemas de gobernanza. En la Amazonía, uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta, la protección de los bosques, el agua, las culturas, los conocimientos y los modos de vida forma parte de una misma realidad interdependiente.
Desde esta perspectiva, la Alianza seguirá con especial interés las discusiones que permitan fortalecer el reconocimiento de las contribuciones de los pueblos indígenas a la conservación, consolidar sus sistemas de gobernanza territorial y avanzar hacia mecanismos de financiamiento que respondan a sus prioridades. En este marco, Cuencas Sagradas presentará su experiencia en el desarrollo de un Mecanismo Financiero Biorregional, una arquitectura financiera para la Amazonía que articula los sistemas propios de gobernanza y toma de decisiones de los pueblos indígenas con herramientas de gestión financiera, transparencia y rendición de cuentas.
Asimismo, la COP 17 es una oportunidad para impulsar el reconocimiento de la Amazonía como la primera Zona de Vida del planeta, una propuesta de conservación integral que sitúa los derechos territoriales, los conocimientos y los sistemas de gobernanza indígena en el centro de la protección del bioma y de las estrategias para avanzar en el cumplimiento del Marco Mundial de Biodiversidad.
¿Qué está en juego en la COP17?

Fotografía: WWF – COP16 – Cali, Colombia
1. Revisión global del Marco Global de Biodiversidad Kunming-Montreal
En la COP17 se realizará la primera revisión global del progreso colectivo en la implementación del Marco Global de Biodiversidad Kunming-Montreal. El proceso se basa principalmente en los séptimos informes nacionales y en el informe global sobre progreso colectivo, junto a otras fuentes de información y conocimiento. La revisión no será solo un ejercicio de medición. Se deberá mostrar dónde se han producido avances, dónde persisten brechas y qué condiciones están limitando la implementación del Marco Global, incluidos los medios de implementación.
Esto abre una discusión importante sobre qué se entiende por progreso y qué contribuciones se reconocen en esa evaluación. El informe global incorpora información proveniente de distintas fuentes y actores, lo que ofrece una oportunidad para hacer más visibles las contribuciones que ocurren fuera de los mecanismos estatales convencionales.
Desde la Amazonía
La revisión global debe reconocer explícitamente las contribuciones de los pueblos indígenas a la implementación del Marco Global. En la Amazonía, conservar y restaurar la biodiversidad está estrechamente relacionado con sistemas propios de gobernanza, conocimientos, prácticas y relaciones territoriales. La COP17 será la primera Conferencia de las Partes desde la adopción del nuevo Programa de Trabajo sobre el Artículo 8(j) hasta 2030 y la creación de un Órgano Subsidiario permanente dedicado a los pueblos indígenas y las comunidades locales, ambos acordados en la COP16. En Ereván, una de las negociaciones centrales será la adopción del modus operandi del nuevo órgano, que definirá sus reglas de funcionamiento, los mecanismos de representación y liderazgo indígena, y su articulación con los demás órganos subsidiarios del Convenio. Estas decisiones serán fundamentales para garantizar una participación efectiva de los pueblos indígenas y fortalecer su capacidad de incidencia en la gobernanza mundial de la biodiversidad.
Asimismo, la COP17 examinará las directrices voluntarias propuestas en el marco de las tareas 1.1 y 1.2 del Programa de Trabajo que buscan fortalecer los marcos jurídicos y de políticas para reconocer los territorios indígenas y tradicionales y apoyar las prácticas de conservación y restauración lideradas por sus pueblos, en consonancia con las metas 2 y 3 del Marco Mundial de Biodiversidad y promover el reconocimiento de los sistemas indígenas de tenencia y gobernanza territorial, así como la incorporación de las tierras tradicionales y los usos de los recursos en los procesos de planificación territorial y de evaluación de impacto ambiental.les. Hacer visibles estas contribuciones no es solamente una cuestión de reconocimiento, implica fortalecer las condiciones que permiten que estas acciones continúen y tengan un lugar efectivo en la implementación del Marco Global.
2. Implementación del Artículo 8(j) y otras disposiciones relativas a pueblos indígenas y comunidades locales
La implementación del Marco Global depende de que los compromisos políticos estén acompañados de recursos financieros de calidad, suficientes, predecibles y accesibles. En COP17 se revisará la implementación de la Estrategia de Movilización de Recursos y se continuará con el intercambio sobre el funcionamiento de la estrategia y del mecanismo financiero de la Convención.
La cuestión central no es solamente cuánto dinero se moviliza, sino también cómo se estructura el financiamiento, quién puede acceder a él, a través de qué mecanismos y bajo qué condiciones. La discusión adquiere especial relevancia para los pueblos indígenas, cuyos territorios concentran una parte sustantiva de la biodiversidad mundial, pero cuyos sistemas de gobernanza y prioridades no siempre encuentran correspondencia en las arquitecturas convencionales de financiamiento.
Desde la Amazonía
El financiamiento para biodiversidad debe reconocer las capacidades de gobernanza de los pueblos indígenas y permitir que los recursos respondan a las prioridades definidas desde los territorios. La implementación del Marco Global requiere no solamente movilizar más recursos, sino transformar las condiciones que determinan quién puede acceder a ellos y cómo pueden ser utilizados.
4. Información digital de secuencias genéticas y el Fondo de Cali
La COP17 avanzará en la implementación del mecanismo multilateral para la participación justa y equitativa en los beneficios derivados del uso de información digital sobre secuencias de recursos genéticos (DSI), cuyo componente financiero es el Fondo de Cali, creado en la COP16. Uno de sus principales avances es el compromiso de destinar al menos el 50% de sus recursos a las necesidades identificadas por los propios pueblos indígenas y comunidades locales, contemplando la posibilidad de realizar desembolsos directos a través de instituciones elegidas por ellos mismos.
En Ereván se discutirán aspectos fundamentales para su funcionamiento, entre ellos los criterios y porcentajes de contribución de las empresas que obtienen beneficios comerciales del uso de DSI, así como la metodología para distribuir los recursos. Un punto especialmente relevante será avanzar en la definición de los mecanismos que permitan el acceso directo al financiamiento a través de instituciones identificadas por los propios pueblos indígenas y comunidades locales, incluidos los procedimientos y requisitos necesarios para que estas instituciones puedan recibir y administrar los fondos.
Desde la Amazonía
El Fondo de Cali abre una oportunidad para que los beneficios derivados del uso de información digital sobre secuencias de recursos genéticos lleguen efectivamente a los pueblos indígenas que históricamente han protegido la biodiversidad. Para ello, resulta fundamental que la COP17 avance en la capitalización del Fondo y establezca mecanismos claros de asignación y desembolso que garanticen el acceso directo a través de instituciones identificadas por los propios pueblos indígenas, respetando su autonomía y prioridades territoriales. En este marco, es importante promover la creación y el fortalecimiento de instituciones financieras indígenas con estructuras de gobernanza propias, mecanismos legítimos de representación de los pueblos y territorios, y capacidades de gestión financiera y rendición de cuentas.
Fotografía de portada: Matheus Bertelli