Transcripción del veredicto de de la Jueza Tatiana Roa:
«Este tribunal considera que hay que reiterar y profundizar nuestro pronunciamiento sobre el lote 64 y por ello esta sentencia:
- Primero reitera el reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra y de los derechos de los pueblos sobre sus territorios ancestrales.
- En segundo lugar solicita la suspensión de las actuaciones encaminadas de acuerdo con las obligaciones nacionales e internacionales aplicables.
- Tercero, exhorta al estado peruano a revisar y dejar sin efecto a las decisiones que habilitan y dejan en favor la aplotaciòn del lote, en particular el decreto supremo 024-2025 DM.
- Cuarto, demanda que cualquier decisión sobre el territorio respete plenamente los derechos de la consulta y el consentimiento previo, libre e informado de los pueblos afectados.
- Quinto, solicita la restauración de los ecosistemas y territorios que hayan sufrido afectaciones como consecuencia de las actividades petroleras anteriores que ya se han dado en su territorio.
- Sexto, reconoce la importancia de las formas propias de autogobierno y autoprotección de los pueblos para la defensa de sus territorios y llama al Estado a garantizar las condiciones para que quienes ejercen esa defensa, puedan hacerlo sin amenazas, sin persecución, sin criminalización.
- Séptimo, acuerda poner esta decisión a disposición de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de otros organismos internacionales pertinentes, como un aporte de este tribunal a la defensa de los derechos de los pueblos y de la naturaleza, y solicita establecer mecanismos de seguimiento sobre el cumplimiento de estas recomendaciones. Sabemos que es la sentencia de un tribunal ético, no tiene la fuerza coercitiva de una sentencia Estatal, pero no significa que eso carezca de fuerza. Puede tener la fuerza de nombrar lo que está ocurriendo, de hacer memoria, de reconocer las voces que han sido silenciadas y de abrir caminos para otra forma de justicia.
Por eso, quisiera que nuestra decisión no fuera simplemente una condena de lo ocurrido, quisiera que fuera también un mensaje para los pueblos Achuar, Wampis y Chapra. Su resistencia importa, conocimiento importa, su defensa del territorio es legitimado como un futuro posible porque quizás la justicia no consiste únicamente en reparar el daño después de que ocurre también consiste en garantizar que un pueblo pueda seguir siendo pueblo que un territorio sea un territorio de vida y que los seres que lo habitan puedan continuar existiendo eso es quizás uno de los caminos que este tribunal pueda ayudar a abrir.
Muchas gracias»