“Cuando no había ese derrame, nosotros vivíamos bien. Ahora nos están acabando. Nos quieren matar”, Presidente FIAAP.
Por Lorena Mendoza
La Federación Indígena Achuar de Alto Pastaza (FIAAP), base de la Federación de la Nacionalidad Achuar del Perú (FENAP), alerta sobre el fallecimiento de Esmi Butuna Zúñiga, niña de 10 años de edad, con un cuadro complicado de salud que coincide con intoxicación a la exposición a metales pesados en el territorio indígena, tras el derrame de petróleo ocurrido en el río Pastaza (Loreto) en octubre de 2024.
La muerte de la menor, Esmi Butuna Zúñiga, se produjo este 8 de abril al promediar las 2 de la tarde, mientras era trasladada por río desde la CCNN Siwin hacia el Centro de Salud I4 de San Lorenzo (Datem del Marañón, Loreto). El Presidente de la FIAAP, Jacob Espinar señala que el fallecimiento de Esmi se suma a una alarmante cifra de 11 muertos – 6 niños y 5 adultos – producidos desde el derrame de petróleo en el río Pastaza procedente del Lote 192. Esmi Butana, al igual que otros infantes en la comunidad, presentaba síntomas compatibles con intoxicación por metales pesados. Por ello, la FIAAP desde su registro comunitario de la emergencia sanitaria, levantó evidencias a través de fotografías de las heridas en los cuerpos de otros menores de edad afectados. Las imágenes evidencian lesiones visibles en la piel y otras dolencias compatibles con intoxicación por metales pesados.


El presidente de la FIAAP denunció la grave negligencia de las autoridades de salud en Loreto: los puestos de salud no cuentan con personal ni equipamiento básico para atender emergencias como la vivida por Esmi. Además, reiteró la necesidad de fuentes de agua seguras para las comunidades afectadas por el derrame en mención.
Frente a ello, la FIAAP y FENAP han enviado cartas y solicitaron reuniones con el Ministerio de Salud y las autoridades competentes en gestión ambiental para exigir la remediación, rehabilitación y pronta atención de la salud de las comunidades y territorios afectados por el derrame de crudo, tal como podemos leer en esta nota compartida desde la Nación Wampís: (VER AQUÍ)
PetroPerú, empresa operadora del ONP, continúa incumpliendo sus obligaciones de remediación y rehabilitación en la zona afectada, sin una intervención efectiva ni con participación de las comunidades. Esta falta de responsabilidad, ya evidente en otros derrames a lo largo del Oleoducto Norperuano, se repite una vez más. A pesar de ello, la empresa estatal pretende iniciar operaciones en el Lote 64, sin haber garantizado reparación alguna y sin el consentimiento de la Nación Achuar.
Desde inicios de 2025, se han emitido múltiples alertas sobre la falta crónica de personal médico, insumos y condiciones mínimas para atender emergencias en los centros de salud de comunidades de Datem del Marañón y Alto Amazonas. A través de notas previas, hemos denunciado la muerte de otros infantes en comunidades Kandozi y Chapra, ambas también ubicadas en Loreto, pero pese a estas múltiples alertas, aún no se han superado las deficiencias del servicio de salud ni suministrado los insumos médicos y técnicos que urgen en los territorios.
Desde la Alianza Cuencas Sagradas reiteramos el llamado urgente a la Gerencia Regional de Salud de Loreto, a la Red de Salud Datem del Marañón y al MINSA a atender la emergencia sanitaria que atraviesan los pueblos indígenas del Pastaza, como la vivida por la Nación Achuar, garantizando el suministro de agua segura y atención médica urgente. Es inaceptable que el derecho a la vida y la salud de la niñez indígena siga siendo vulnerado.